Los establecimientos con nombres bizarros se suceden a cada kilómetro, por lo menos en esta parte del mundo. Son bastante difundidos por aquí los locales de "Me importa un chorizo" que venden el popular embutido. Los que tengan apetito de un buen morcillón no dejen de pasar por el palacio, unos kilómetros abajo del Salto del Tequendama, rumbo a Mesitas del Colegio, Cundinamarca. Pero nada más ordinario que eructo de mortadela y cuando encuentre la cadena de franquicias "Agarrame la salchicha" pasaré las coordenadas.
lunes, 25 de mayo de 2009
El Palacio del Amor
Los establecimientos con nombres bizarros se suceden a cada kilómetro, por lo menos en esta parte del mundo. Son bastante difundidos por aquí los locales de "Me importa un chorizo" que venden el popular embutido. Los que tengan apetito de un buen morcillón no dejen de pasar por el palacio, unos kilómetros abajo del Salto del Tequendama, rumbo a Mesitas del Colegio, Cundinamarca. Pero nada más ordinario que eructo de mortadela y cuando encuentre la cadena de franquicias "Agarrame la salchicha" pasaré las coordenadas.
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